¿Qué es aquello que late desde las entrañas?


Al principio de Las letras, largometraje del mexicano Pablo Chavarría Gutiérrez, ganador de la sexta edición del certamen Márgenes, escuchamos un largo chirrido de varios minutos sobre pantalla negra, quizá de una sierra mecánica. A continuación, aparecen las primeras imágenes, las de una cascada y un bañista, que al final de la película se hermanarán con las de otro río y dos bañistas. El río, con su movimiento y los globos infantiles que transporta o deja varados, será un personaje más del filme.

Aunque este nuevo trabajo del cineasta y biólogo Chavarría, autor de Alexfilm y El resto del mundo, gira en torno a un suceso real —el injusto encarcelamiento durante 13 años de Alberto Patishtán, acusado de haber participado en la muerte de varios policías en Chiapas—, la voluntad simbólica del filme no tarda en manifestarse. Con su película, el director apunta más a la experiencia sensorial que a la exposición de hechos, hasta el punto de que el propio contexto histórico de la detención (la rebelión zapatista o la deforestación de la zona) y de los asesinatos que la provocan queda desconcertantemente diluido en los meandros visuales y acústicos por los que discurre Las letras.

Para provocar esa experiencia sensorial, Chavarría, otorgándole un gran protagonismo al sonido, yuxtapone dos enfoques bien distintos: el que atiende a los habitantes indígenas o mestizos de la zona, y el que presenta, ocasionándole al espectador una gran sensación de extrañamiento, a una mujer de aspecto europeo que, como si de una performance se tratara, rueda por el suelo húmedo del bosque, toca la tierra o intenta correr por el claustro de un edificio.

Esta presencia produce una sensación paradójica: una «invasora» blanca, aparentemente moderna y urbana, cuya lejanía del entorno en que se inserta queda absolutamente patente, encarna una forma experimental de abordar la realidad, que acaba calando en el discurso del cineasta, restándole calor humano a una historia tan política como social. Por ejemplo, los cuerpos de los policías muertos parecen más objetos de una instalación museística que personas realmente tiroteadas.

El engarce entre unas escenas y otras, las de esa extraña mujer y las de los propios indígenas protagonistas de la historia, evidencia cierta artificiosidad, y la película de Chavarría sólo levanta realmente el vuelo cuando vemos a los chiapanecos en sus tareas cotidianas y cuando leemos, superpuestas sobre las imágenes, las cartas del encarcelado a su hija, su hijo y sus compañeros de lucha, como en el imponente y revelador plano secuencia, en el que, gracias a una vigorosa cámara en mano, seguimos a cuatro chavales que remontan la pendiente que se alza sobre un pueblo.

La esperanza es un «ingenuo contrato con el tiempo», escribe el reo desde la cárcel, y esos niños que se agotan al coronar la colina desde la que, como una pirámide maya, se divisa el horizonte, simbolizan esa esperanza, tan necesaria en el turbulento México actual.


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LAS LETRAS

Dirección: Pablo Chavarría Gutiérrez

Intérpretes: Alberto Patishtán, Gabriela Patishtán, Héctor Patishtán

Género: documental, experimental. México, 2015

Duración: 77 minutos

 


 

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