Libre, seguro y gratuito

Santiago Alonso 


Cuando se acompaña a un grupo de mujeres que se manifiestan por la conquista de unos derechos sistemáticamente negados, no es nada difícil emocionarse. Más allá de las proclamas y los gestos, puede observarse que sus miradas reflejan la viva acumulación de la gran cadena de injusticias planetarias que han soportado a lo largo de los tiempos, ellas y las que las precedieron. Eso sí, también se ve cómo brilla la alegría por una reivindicación comunitaria que va cobrando cada vez más fuerza. Que estos sentimientos unen a nuestras madres, hijas, nietas, hermanas, compañeras de vida, amigas, vecinas, etc., se comprueba en las celebraciones del 8 de marzo y en otros actos. Y es que cualquier historia de atropello contra una mujer acaba concerniendo a todas. La que cuenta La ola verde es colectiva y está formada por miles de abusos individuales que comparten un mismo diseño atroz, puramente criminal, en un  país donde el aborto sigue penalizado. Las víctimas son argentinas, sobre todo las pertenecientes al espectro social menos  favorecido, si bien el documental recoge un mensaje que debe sobrepasar las fronteras nacionales: muchísimas ciudadanas quieren de una vez por todas que la decisión de interrumpir un embarazo sea libre, segura y gratuita. En Argentina y en muchísimos otros lugares.

Juan Diego Solanas se propone acercar al público tanto las voces individuales (entrevistando a supervivientes de abortos clandestinos o a las familiares de quienes fallecieron) como las ideas generales que maneja la ola feminista, todo ello al calor del intenso debate propiciado por el proyecto de ley que se quiere aprobar en el país sudamericano desde 2018. Para ello, el director lleva su cámara  a las instituciones y a unas calles donde, por un lado, hay presencia de los grupos que están a favor (es la posición ideológica tomada por Solanas, quien en ningún momento oculta que presenta un trabajo militante) y, por otro, de las llamadas asociaciones provida. Y aparte de este metraje, rodado básicamente en Buenos Aires, el documentalista recorre más de 4.000 kilómetros con el propósito de ofrecer al mismo tiempo una panorámica estremecedora de la Argentina más pobre. Si para las escenas callejeras emplea un método observacional estándar, filmando cámara en hombro sobre todo las manifestaciones, para las entrevistas opta por unos sencillos planos fijos donde las personas (víctimas, activistas, políticos…) miran al objetivo mientras desgranan sus padecimientos o exponen sus opiniones.

La presencia de las intervinientes es el reflejo humano de los números fatales que martillean la pantalla. He aquí algunos de los datos que se manejan: se practican en el país, según cifras oficiales, unos 350.000 abortos clandestinos al año, de los cuales 50.000 acaban en hospitalizaciones en centros públicos debido a las complicaciones posteriores; 3.030 mujeres han muerto a causa de abortos ilegales desde que volvió la democracia, lo que viene a ser una a la semana, mientras que la tasa de mortalidad materna por esta causa asciende a un 11 % anual en el mundo… Por todas estas razones, la película La ola verde es terrorífica como documento, pero también reserva una parte del relato al optimismo. Esta victoria de las mujeres argentinas tiene todos los visos de llegar a producirse al fin y de empezar a abrir las puertas a otras futuras.



 

LA OLA VERDE

Dirección: Juan Diego Solanas.

Género: documental. Argentina, 2019.

Duración: 82 minutos.

 


 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .