Que aflore el matriarcado

Santiago Alonso 


Hace unos meses se estrenó Las guardianas, película de Xavier Beauvois que transcurría durante la Primera Guerra Mundial y que, reflejando una realidad muy común en la época, retrataba el esfuerzo de un grupo de mujeres francesas de campo por sacar adelante una granja porque los hombres de casa se habían ido a luchar. Ahora las plataformas digitales rescatan Con la gracia de Dios, una producción italiana de 2014 que guarda ciertas concomitancias, solo que traslada su historia a nuestros días y la sitúa en uno de los múltiples paisajes asolados por el presente conflicto global de crisis y recesión económica que acaba de cumplir diez años de duración. Estamos en Salento, en el extremo de Apulia y, por tanto, de Italia; allí conoceremos a las cuatro mujeres de una familia que se ha visto obligada a cerrar la fábrica textil de su propiedad, que trabajaba, muy importante el detalle, para empresas de moda septentrionales —nuestros vecinos emplean incluso el término concreto fasonista para denominar este tipo de actividad subsidiaria. Para sobrevivir, la abuela, las dos hijas y la nieta deben trasladarse a una vieja masseria, donde trabajarán la tierra intentando ajustarse a una economía más simple y, cabe decir, con dimensiones más humanas. El único hombre ha emigrado a Suiza.

Con la gracia de Dios pertenece a ese otro cine transalpino que nace a las afueras del ámbito geográfico que estamos acostumbrados (y los mismos italianos) a ver; es decir, saliendo de Roma, Nápoles, Sicilia, la Lombardía, la Toscana, Venecia o Turín. Edoardo Winspeare forma parte del interesante grupo de cineastas pulleses que, desde la seminal LaCapaGira (1999) de Alessandro Piva, colocan su región dentro del mapa de la industria, con trabajos que tratan cuestiones del territorio y que a menudo se ruedan en dialecto con subtítulos para el resto del país. Es el caso del quinto largometraje de ficción de Winspeare, artista polifacético que como realizador proviene del documental e, incluso, proyecta sus películas adecuándolas a una concepción netamente activista. El mensaje de este filme está claro: la apuesta por el trueque y el fortalecimiento de los a veces difíciles vínculos familiares entre las mujeres como respuesta a una crisis que ya no es solo económica. Y su producción se proyectó siguiendo unas pautas fuera de la norma, bastante en consonancia con el mencionado mensaje: ningún intérprete es profesional, empezando por la esposa del director, Celeste Casciaro, que encarna a la protagonista Adele, la hermana mayor, y terminando por un rodaje, según cuentan, realmente casero y ecológico. Por ejemplo, se hizo en las inmediaciones del hogar del director; el equipo intercambió productos alimentarios para abastecerse de combustible y diversos objetos necesarios; y se tuvo especial cuidado de generar el menor impacto posible en el campo.

Adele aparece como la figura central, un personaje que representa con viveza a la mujer meridional, dura por fuera y frágil por dentro, sobre todo a causa de las difíciles posiciones a las que se ha visto relegada dentro del orden social, al tiempo que lucha por que su hija, exponente de las nuevas generaciones, no cometa sus mismos errores. La caracterización de Adele es ejemplo de que Winspeare, un creador mayormente intuitivo, maneja muy bien la sencillez como recurso expresivo. Lo vemos en muchas secuencias, casi hechas a retazos, sin detenerse a explicar demasiado a los personajes, y por eso mismo se antojan menos interesantes los apuntes en apariencia más pensados, véanse las referencias religiosas o una mención a Kierkegaard metida con calzador.

En definitiva, Con la gracia de Dios gana mucho cuando el cineasta pone en práctica una dirección imperceptible, como los momentos en que saca a los hombres de la pantalla (por ejemplo, la sutilísima y hermosa secuencia final). Poco a poco el cambio se ha producido en la vida de las cuatro mujeres y la solución universal que propone esta historia de provincias es cristalina: se logrará la reconstrucción eficaz de una comunidad rota siempre que aflore el matriarcado.


Puedes ver Con la gracia de Dios en FILMIN y otras plataformas



 

CON LA GRACIA DE DIOS

Dirección: Edoardo Winespeare.

Intérpretes: Celeste Casciaro, Laura Licchetta, Anna Boaccadamo, Barbara De Matteis.

Género: drama. Italia, 2014.

Duración: 127 minutos.

 


 

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