Una hora de vodevil


Desconectar durante una hora del mundanal ruido y poder perderse dentro de la tan desaseada escucha en solitario de ese vinilo mítico que le faltaba a la colección y se acaba de hallar por casualidad rebuscando  entre las cubetas de una tienda de segunda mano. Michel Leprox (Christian Clavier), el protagonista individualista, caradura, desagradable y machista de No molestar, tiene ante sí una misión que se vuelve imposible cuando todas las personas y circunstancias a su alrededor se conjuran en contra. Una hora de entradas y salidas, secretos y confesiones, obreros, vecinos y otras personas no gratas, que minuto a minuto torpedean los deseos de tranquilidad y acaban convirtiendo en puro vodevil la Arcadia burguesa de postal.

Se le había perdido la pista a Patrice Leconte en nuestro país, aunque no porque el director haya disminuido la actividad, sino porque no han conocido estreno comercial sus películas recientes. Misterios y frustraciones de la distribución. Desde Mi mejor amigo (¡2006!) Leconte ha dirigido cinco largometrajes, incluyendo este que ahora llega. Una película de animación (Le magassin des suicides, 2012) y una aventura rodada en inglés (A promise, 2013) han reforzado la tendencia del responsable de El marido de la peluquera a tocar diversos palos a lo largo de su carrera, una filmografía donde la comedia nunca ha aparecido como un elemento extraño, si bien fuera de sus país no se le asocia tanto a dicho género. Para esta ocasión adopta la plantilla de la farsa que fijaron los autores franceses durante la Belle Époque. Comicidad teatral por tanto y partiendo directamente también del teatro, pues el guion proviene de la comedia Une heure de tranquillité del novelista y dramaturgo Florian Zeller, obra que no es otra cosa que una puesta al día sin apenas intríngulis de las farsas de alcoba y enredo.

Alcobas no hay, aunque sí embrollos y un protagonista corneador y corneado, en la piel de un Clavier tirando a  monocorde a la hora de conducir el registro interpretativo que exige el personaje. La línea se bordea en varios momentos, pero Leconte logra que el conjunto no se precipite hacia una lujosa versión de los teatrillos conyugales propios de programa polvoriento de sábado noche y tira de competencia, bien imprimiendo un ritmo veloz que no decae, bien al ejercer de adaptador con pericia de espacios: esparce por toda la casa el caos que transcurría dentro del salón cuando la acción se representaba sobre  las tablas.


Une heure de tranquillité, un film de Patrice Leconte, scénario de Florian Zeller, avec Christian Clavier (Michel), Carole Bouquet (Nathalie), Valérie Bonneton (Elsa), Rossy de Palma (Maria), Stéphane de Groodt (Pavel), Sébastien Castro (Sébastien)


No-molestar (556x800)

NO MOLESTAR

Dirección: Patrice Leconte.

Intérpretes: Christian Clavier, Carole Bouquet, Valérie Bonneton, Rossy de Palma, Stéphane de Groot, Sébastien Castrot.

Género: comedia. Francia, 2014.

Duración: 79 minutos.


 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s