El padrino canadiense

Santiago Alonso 


El puente del estrecho de Mesina, una construcción que debería unir por carretera Sicilia con la península, concretamente con Calabria, es el proyecto irrealizado de obra pública más famoso de Italia. Lleva en la cabeza de gobernantes y empresarios desde finales del siglo XIX; también, como saben los italianos, en la de las distintas organizaciones mafiosas del país, que se frotan las manos ante la inmejorable oportunidad que pueden tener de amañar concesiones, sobrecargar presupuestos e, incluso, blanquear dinero con el control de los peajes. Esta última posibilidad es uno de los motores de Mafia Inc, una historia que muestra que la apetencia por un trozo del pastel se da hasta en los grupos criminales de origen italiano radicados desde hace tiempo al otro lado del charco. El gran aliciente con el que cuenta la cinta es que, en ese caso, no nos lleva a los lugares mil veces vistos de Nueva York y alrededores, sino a una realidad que apenas ha tratado la ficción y, por tanto, conocemos menos: la existencia y el asentamiento desde hace tiempo de familias de Cosa Nostra  en Canadá, concretamente en Montreal.

Basado en el libro Mafia inc.: grandeur et misère du clan sicilien au Québec (2012) de André Cédilot y André Noël —un trabajo periodístico sobre los Rizzutto, figuras clave del crimen organizado en la provincia francocanadiense desde los años setenta—, el largometraje dirigido por Daniel Grou se ajusta desde el principio a un modelo demasiado arquetípico, es decir, el fijado por Coppola y Scorsese, si bien juega las bazas del novedoso escenario y el tópico de la Norteamérica con aires más europeos. En principio no debería entrañar un problema el propósito de retomar otra vez unos esquemas tan manoseados, siempre y cuando los elementos distintivos no escaseen o destaquen poco. Lo vimos, por ejemplo, en New World (2013) de Park Hoon-jung, una fantástica traslación del relato gansteril ya clásico al universo surcoreano. Mafia Inc., sin embargo, no compensa demasiado bien la balanza, y parece que a los responsables, el realizador junto con el guionista Sylvain Guy, les da miedo separarse de las películas que todos recordaremos automáticamente o, peor aún, no incluir pinceladas de tendencias actuales (Narcos) que desgraciadamente continúan con esa nefasta idealización de los gánsteres en el cine. Con todo, por otro lado, no deja de tener bastante interés el desarrollo que sí se lleva a cabo del conflicto dramático representado por los personajes del sastre y sus dos hijos (chico y chica): el tema no es otro que la relación, casual o no, que a veces establece la gente «normal» con la mafia, y las consecuencias tanto iniciales como finales del acercamiento (o el ingreso total) en su mundo.

En otro orden de cosas, hay decir que Mafia Inc., aparte de su galimatías lingüístico —los personajes mezclan francés, inglés, italiano y dialecto  siciliano— depara otra extraña sorpresa. El romano Sergio Castellitto es probablemente uno de los últimos intérpretes que habríamos imaginado en el papel de un poderoso capo italoamericano. Al final, su padrino, una figura nada lúgubre pero en el fondo bastante amenazante, es el tipo de singularidad que se agradece cuando se repite la consabida trama de traiciones y violencias criminales.


Puedes ver MAFIA INC, en Filmin



 

MAFIA INC

Dirección: Daniel Grou.

Intérpretes: Sergio Castellitto, Marc-André Grondin, Gilbert Sicotte, Mylène Mackay.

Género: policiaco, drama. Canadá, 2019.

Duración: 143 minutos.

 


 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .