Un alarido desgarrador

Santiago Alonso


Pasados los primeros cuarenta minutos de Para Sama, coincidiendo con unos de los momentos en que no asistimos al catálogo de angustias y atrocidades que se documentan en una Alepo castigada sin piedad por los bombardeos de 2016, Waad Al-Kateab le dice a su niña (la Sama del título y destinaria de esta película-carta) y a los espectadores que estamos al otro lado: «Durante la calma que precede a la masacre, cuando me agobio, te saco del hospital y me llevo la cámara. Necesito ver gente viva. Tratar de llevar una vida en un sitio así, es luchar contra un régimen». Posiblemente en estas pocas frases se explique todo lo que significa un documental que, sobre todo, es la consecuencia de una admirable valentía personal y una firme postura política, llevada hasta sus últimas consecuencias, frente a la tiranía. A veces esta madre y luchadora se pregunta si está haciendo lo que debe, si no sería mejor marcharse del país. Puede que, incluso, el público se lo plantee también. Hasta que dichas palabras despejan las dudas.

Estudiante universitaria a principios de la década de 2010 e hija de la Primavera Árabe en Siria, Waad se convirtió a la fuerza, pero con convencimiento pleno, en cronista. Su objetivo era filmar un conflicto que arrasaba todo a su alrededor, fijándose con especial ahínco en su círculo más cercano y en el incansable trabajo de un amigo médico (con quien se casó después, todavía durante el asedio a la ciudad) en la organización de instalaciones hospitalarias para atender a la población civil. Algunas de sus filmaciones se retrasmitieron en los noticiarios de la británica Channel 4, y ahora a todo ese material se le ha dado la forma de un largometraje con ayuda del director Edward Watts. El nacimiento de la hija de Waad, justo en medio de la locura sanguinaria de Bachar al Asad contra los rebeldes sirios, y la supervivencia de la pareja y el bebé se han convertido, entonces, en los elementos conductores del relato.

Para Sama es un grito de denuncia, un alarido desgarrador más bien, expulsado con el objetivo de que nos duela y no olvidemos jamás ni este conflicto en concreto ni la barbarie humana. Sin entrar en si sus estrategias narrativas se han planteado mejor o peor (¿acaso importa en este caso?), lo que se debe destacar es la responsabilidad con que se han creado y empleado las imágenes: su contenido explícito resulta durísimo, y va a helar la sangre; pero no hay nada que objetar a Waad como la camarógrafa que las tomó, ni a Waad y Watts como los directores que las han seleccionado.



 

PARA SAMA

Dirección: Waad Al-Kateab y Edward Watts.

Género: documental. Reino Unido, Siria, Estados Unidos, 2019.

Duración: 100 minutos.

 


 

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