Ver al Otro

Yago Paris


Una de las escenas más relevantes de El árbol de la vida recogía la cruda situación entre dos dinosaurios. El fragmento se desarrollaba dentro de una secuencia donde se trataba de explicar el origen del universo y, con este, del desarrollo de las emociones e interacciones entre seres vivos que, gracias a la evolución, darían lugar a lo que somos hoy en día. Terrence Malick mostraba al depredador dando caza a la presa, aunque, a continuación, este la dejaba libre y continuaba su rumbo. Este momento, que fue abiertamente rechazado por buena parte del público, que lo consideró ridículo e irrelevante, encierra en realidad, de manera simbólica, la aparición de la consciencia que se tiene del Otro, y de la consiguiente empatía, lo que permite que la interacción entre seres no se reduzca a una mera satisfacción de los instintos.

En coordenadas bien distintas, este concepto podría explicar en qué consiste Under the Skin, el tercer largometraje de Jonathan Glazer, que llega a la cartelera española siete años después de haber sido producida. La cinta narra la llegada a la tierra de un alienígena, que ocupa un cuerpo humano —con la forma de Scarlett Johansson— y se dedica a interactuar en sociedad, imitando lo que ve. Filme de ciencia ficción gélida que por momentos invade el terreno del terror, las primeras experiencias del extraterrestre con los humanos son despiadadas y sobrecogedoras: el personaje entra en contacto con hombres a los que encuentra por la calle para, acto seguido, devorarlos, quizás literal, quizás metafóricamente. Es en estos momentos donde la narrativa de Glazer alcanza su cumbre, gracias a su portentosa capacidad para crear imágenes-misterio, cuyo potencial de acción no sería el mismo de no contar con la excelsa banda de sonido de Mica Levi. El autor expone espacios abstractos con un terrorífico simbolismo que hermana el filme con Beyond the Black Rainbow de Panos Cosmatos, otro ejercicio de ciencia ficción tenebrosa que lo apuesta todo al sublime poder de la imagen alucinada.

En el fondo, aunque parezca que se trata de otro ejemplo del arquetipo de alienígena que llega a nuestro planeta para conquistarlo,  la narración va mucho más allá,al proponer algo todavía más sugerente: el ser, en su afán por comprender, imita lo que ve, y con ello siente lo que los humanos sienten. Y lo que le invade es el vacío, el mismo que domina la vida de las personas que lo rodean. En un presente donde la interacción humana tiende a la explotación mutua y al tratamiento materialista del otro —no resulta casual que el ritual de caza más sobrecogedor tenga lugar en una discoteca, el máximo exponente de la sociedad entendida como mercado de la carne—, el alienígena, lejos de ejercer como villano de la función, ejerce de espejo que refleja nuestras miserias, hasta el punto de que podría decirse que actualmente no estamos demasiado lejos de la citada escena de El árbol de la vida.

Es en la segunda mitad del relato donde la situación evoluciona. No todo está perdido, todavía hay espacio para la esperanza, que llega a través de una serie de experiencias con seres humanos regidas por la bondad. Tras tropezar por la calle y ser ayudada por un grupo de personas, en los siguientes rituales de seducción la protagonista se encuentra primero a un hombre que no la devora con los ojos y, posteriormente, otro que está más interesado en ayudarla que en llevársela a la cama. En todos estos casos resulta crucial el contacto físico —hasta entonces ausente— que se establece. El roce entre pieles permite una conexión más profunda que enciende el motor de la empatía y permite el reconocimiento de la otredad como igual. El extraterrestre descubre un mundo de sensaciones, del que no se quiere desprender, lo que provoca que sea incapaz de perpetrar más fagocitaciones, condenándolo a un desenlace demoledor. Una vez más como espejo de la realidad, este expone el salvajismo de unos seres humanos más alienados que el alienígena mismo, así como la incapacidad para aceptar la diferencia.


under-the-skin-critica-insertos-


under_the_skin-critica-insertos-poster-cartel

 

UNDER THE SKIN

Dirección: Jonathan Glazer.

Reparto: Scarlett Johansson, Paul Brannigan, Robert J. Goodwin, Krystof Hádek, Scott Dymond, Michael Moreland, Jessica Mance, Jeremy McWilliams, Adam Pearson.

Género: ciencia ficción. Reino Unido, 2013.

Duración: 108 minutos.

 


 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .