Adaptación bajo el estruendo


En su reseña de La historia del amor (libro publicado en español por Salamandra, 2006), el escritor Marcos Giralt Torrente resaltaba con bastante acierto dos circunstancias referentes a la segunda novela de la estadounidense Nicole Krauss, una positiva y otra no tanto. Mientras era evidente la capacidad de la escritora para compactar bajo el mismo relato tanto el conjunto de historias cruzadas como los diversos temas que de éstas se derivaban, igualmente lo era su tendencia a un desbordamiento lírico, mediante imágenes y adornos innecesarios, que ponía muchos palos entre las ruedas del buen trascurso de la narración. Ambas cuestiones podrían considerarse las dos grandes dificultades, una por lo bueno y otro por lo malo, que tendrían que afrontar y saber solventar quienes planeasen una versión cinematográfica de este libro. Pues bien, la adaptación ya está rodada y, ¡glups!, la toma aérea, muy infográfica y muy estruendosa, con la que comienza anuncia que la materia poética se ha llevado sin ningún tipo de miramientos por el camino de la ampulosidad. Respecto a cómo lidiarán con la estructura, Radu Mihaileanu (El tren de la vida, El concierto) y su coguionista Marcia Romano también responden pronto: desde el inicio, el filme La historia del amor resulta el ejemplo palmario de un trabajo que, a falta de un pulso propio en el hilo narrador, opta por amontonar las tramas al buen tuntún y salpicarlo todo, hasta el sofocación, con momentos álgidos.

La utilidad o no de las promesas de amor, la persecución del pueblo judío durante la Segunda Guerra Mundial, la emigración europea a Estados Unidos, la soledad, la creación literaria y el azar son los principales asuntos que vemos transcurrir sobre la pantalla con la incómoda sensación (y el subsiguiente hastío) de que Mihaileanu  y Romano han actuado de manera nada rigurosa, casi desnortada, sin resaltar los momentos que importaban y deteniéndose, por el contrario, en las trivialidades. Perjudicados sin remedio quedan unos personajes que daban mucho más juego. Y después, claro, eso lo pagan los intérpretes. Se salvan los momentos que comparten los veteranos Derek Jacobi y Elliott Gould, pues la conexión entre el protagonista y el viejo amigo del mismo es la única veraz dentro de las redes emocionales que se tejen. Poco más hay que recordar del primer papel en primerísima línea que Jacobi compone para la gran pantalla tras sus muchas apariciones como secundario de lujo. Peor lo tienen aún las actrices Sophie Nélisse y Gemma Arterton, que aparecen vagando a su suerte, como piezas desligadas de la historia. Si la intención de Mihaileanu era hacer una de esas películas que las promociones entusiastas califican de “inolvidables”, le ha salido todo lo contrario.



 

LA HISTORIA DEL AMOR

Dirección: Radu Mihaileanu.

Intérpretes: Derek Jacobi, Gemma Arterton, Elliott Gould, Sophie Nélisse.

Género: drama. Francia, Canadá, Rumanía, Estados Unidos, 2016

Duración: 134 minutos.

 


 

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