Una mujer cabalga


Aunque los western se perpetuaran metabolizándose en otros géneros, sobre todo a partir de los años setenta, y jamás, en ese sentido, hayan dejado de hacerse, sí es cierto que entre muchos espectadores aún vibra un sentimiento de nostalgia por la tierra cinematográfica del Far West, el universo de revólveres y jinetes, amplios paisajes, buscavidas y forajidos para un mundo sin ley. Cada cierto tiempo las pantallas ofrecen un regreso y ahora han coincidido varios estrenos, no obstante discutamos después si no sigue guardando más esencias de una del oeste una cinta como Guardianes de la galaxia (2004) que, por ejemplo, Los odiosos ocho (2015).

Se da asimismo otro fenómeno enormemente curioso en las referencias y los homenajes que se activan: con frecuencia se están focalizando hacia el spaghetti, aquella ramificación bastarda (¡y no apreciada todavía a día de hoy por parte de la crítica!) que debe considerarse un subgénero aparte. Una de las diferencias notables de La venganza de Jane reside en que no se suma a la tendencia, y abraza la forma y el sentido de un western genuino. Sin salir, eso sí, del estadio crepuscular, aquel que probablemente se haya ya asumido como único una vez se descompusiera la épica por el camino.

Con un guion de Brian Duffield perteneciente a la lista de libretos estancados – esos que dan vueltas y vueltas por los despachos de la industria norteamericana durante años y años –, el rasgo distintivo de la cinta dirigida por Gavin O’Connor (Cuestión de honor, Warrior) reside en la redimensión de la figura de la mujer, sobrepasando los dos arquetipos sobre los que reflexionó André Bazin. A saber, la joven pura (o si no, maternal) enamorada del vaquero y la chica del saloon, a menudo igualmente prendada del susodicho. Caracteriza a la protagonista Jane (Natalie Portman) un recorrido que no hace otra cosa que reunir el tránsito de ambos arquetipos y su posterior superación. Jane es una colona sobre una caravana, mujer y madre inocente que busca un horizonte. Tras raptarla los cuatreros, ejerce a la fuerza de prostituta. La rescata más adelante quien se convertirá en su marido (Noah Emmerich) y pasa a ser una luchadora por la subsistencia en un lugar perdido del desierto. Y cuando deba defender la vida, una vez que el hombre no pueda hacerlo, ella aprenderá a disparar y sus decisiones la guiarán. Dependerá Jane de la ayuda que le preste su primer amor (Joel Edgerton), el muchacho que habitaba los tiempos de la inocencia. Historia de empoderamiento, ¿demasiado tramposa, pues? ¿Una engañifa o una interesante vuelta de tuerca? Al público le tocará valorarlo.

A su manera, La venganza de Jane continúa la recientes reescrituras de lo femenino en el Oeste, tal y como ha propugnado Tommy Lee Jones realizando Deuda de honor (2014), o Kelly Reichardt con Meek’s Cutoff (2010). Como western resulta uno más. Es discreto, ni mejor que muchísimos ni peor que otros tantos que se filmaran durante el pasado. Hace unas cuantas décadas películas así se estrenaban cada semana a puñados. Si bien el ver a los vaqueros sobre sus caballos y los colt sacando humo al amanecer devuelve un disfrute, ¡diantres!, que se echaba de menos.


null


null

LA VENGANZA DE JANE

Dirección: Gavin O’Connor

Intérpretes: Natalie Portman, Joel Edgerton, Noah Emmerich, Ewan McGregor

Género: western. Estados Unidos, 2016

Duración: 98 minutos

 

 


 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.