Escritura bajo las bombas


En la entrevista a Lone Scherfig que publicó el año pasado la Revista Insertos, la realizadora danesa le contaba a nuestro compañero Jaime Lorite que sólo recientemente se había dado cuenta de la coincidencia que unía a las mujeres de las películas de su etapa inglesa, y ésta era que todas querían ser escritoras. En Su mejor historia (2016), la aspiración de la protagonista interpretada por Gemma Arterton se desarrolla dentro de un momento histórico brutal: caen bombas sobre Londres porque Gran Bretaña está en guerra contra los nazis. Es decir, el anhelo personal se genera partiendo de un cúmulo de emociones contrapuestas, pues la aventura de incorporarse a un ámbito copado por hombres, en este caso dentro de una productora de cine donde la protagonista acaba cubriendo un puesto de guionista, se produce porque las mujeres deben ocupar los puestos que dejan maridos, padres y hermanos. La momentánea emancipación coexiste con la tragedia.

Su mejor historia cuenta cómo se hacen las películas durante los periodos bélicos, cuando la propaganda se impone como motor y condicionante con el que los cineastas deben saber lidiar desde la creatividad. Scherfig prepara una comedia de diálogos ágiles, combinándola con abruptos golpes dramáticos y una subtrama romántica cuyo deslizamiento hacia el melodrama, asumido con todas sus consecuencias, le confiere la consistencia de la que carecía al principio. Como propuesta de cine dentro del cine, lo realmente interesante que refleja el film – quedan por debajo los momentos sobre los problemas de producción o el rodaje – es el trabajo por parte de quienes le dan duro a sus máquinas de escribir, cuando desarrollan personajes y trama, o resuelven los cambios exigidos, unas tareas en las que la protagonista aporta un talento particular.

Dentro de los despachos donde los guionistas discuten y escriben es donde, precisamente, la directora parece encontrarse más a gusto, deleitándose con el descomunal trabajo de ambientación, que compone una auténtica sinfonía visual de vestimentas y objetos. Se percibe un placer similar cuando la cámara recoge la magnífica reconstrucción de las calles londinenses. Y tanto lo uno como lo otro no deja de resultar significativo en alguien que hizo voto de castidad cinematográfica durante su época de militancia en Dogma 95. Tras An Education (2009), One day (2011) y The Riot Club (2014), parece un nuevo acto de liberación.



 

SU MEJOR HISTORIA

Dirección: Lone Scherfig.

Intérpretes: Gemma Arterton, Sam Clafin, Bill Nighy, Jack Huston, Eddie Marsan, Rachael Stirling.

Género: drama. Reino Unido, 2016.

Duración: 117 minutos.

 


 

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