Kung-fu contra el IRA

Jaime Lorite


Posiblemente la candorosa imagen que transmite Jackie Chan, a diferencia de otros grandes héroes de acción cinematográficos, haya ayudado a la estrella oriental a granjearse más simpatías entre el público que la mayoría de sus colegas. De inconfundible estilo cómico, rara vez hemos visto al actor –al menos, dentro de la pantalla– haciendo gala de la masculinidad autoritaria y antipática de las estrellas occidentales: los personajes que interpreta suelen ser humildes, sensibles, pacíficos y ecuánimes, y los mensajes de sus películas van la mayoría de las veces en una línea más constructiva y menos problemática que la media del género. Además, lejos de que esa proyección hacia un público familiar haga de él una figura blandengue, las habilidades de Jackie Chan siempre han estado y siguen estando (en la medida que le permiten ahora sus más de sesenta años) a un nivel inalcanzable para el grueso de sus competidores.

Después de una breve etapa dedicado casi íntegramente a rodar películas en China y en su Hong-Kong natal, con trabajos no tan desdeñables como pudieran anunciar sus carátulas, el anuncio de una colaboración entre la leyenda del kung-fu y el director Martin Campbell abría la puerta a soñar con una gran entrada crepuscular en la filmografía de los dos veteranos. El encuentro de realizador y actor, efectivamente, no decepciona y la ejemplar pulcritud con que Campbell registra cada porrazo de las espectaculares coreografías del astro es, con mucha diferencia, lo mejor de El extranjero. Lo desalentador es que la suma de talentos se haya producido en el marco de una película tan fea, inusitadamente desagradable para la filmografía de Chan y políticamente embarrada como esta.

El extranjero es la adaptación de una novela del escritor de best-sellers británico Stephen Leather, publicada en 1992 e inédita en España. Con el terrorismo del IRA Provisional (PIRA) como fondo, el libro de Leather seguía los pasos de un excombatiente del Vietcong en busca de justicia después de que un atentado del grupo republicano en Londres acabe con la vida de su hija. Un problema de base a la hora de llevar la novela al cine es que, desde 1992 hasta 2017, han ocurrido acontecimientos demasiado relevantes como para ignorarlos, lo que obliga al guionista (David Marconi) a elegir: bien ambientar la película en el mismo año que la novela, bien cambiar la naturaleza de la amenaza terrorista, puesto que el PIRA anunció el cese definitivo de la lucha armada en 2005 y solo algunas escisiones irrelevantes de muy escasa capacidad siguen operativas.

Tal vez por puro pasotismo, Marconi, que es estadounidense, simplifica la decisión y se limita a convertir al PIRA en una de las escisiones más o menos activas, el IRA Auténtico (RIRA), grupo paramilitar responsable de la matanza de Omagh y que en la actualidad está integrado en el IRA 2012, sin casi ninguna fuerza. Si la identidad de los villanos fuera irrelevante y apenas actuara como un simple Mcguffin, al servicio de una historia esquemática de padres coraje estilo Venganza (Pierre Morel, 2008), la suspensión de la incredulidad y del juicio político crítico se daría definitivamente sin problemas; sin embargo, no es el caso. Aunque la visión del conflicto que se ofrece en El extranjero es orgullosamente superficial, la realidad es que la trama del RIRA, las discusiones entre los miembros y las negociaciones con el gobierno tienen bastante más espacio y peso en la película que las peleas de Jackie Chan. Al construir y desarrollar con tanta concreción a unos antagonistas tan específicos, los malos ya no son de cartón y todo lo relativo a ellos pasará a formar parte del discurso de la película, que aquí solo puede ser identificado como beligerantemente reaccionario.

Un Pierce Brosnan al borde de lo chanante compone un antagonista a modo de sosias explícito de Gerry Adams en una película donde, entre otras lindezas, se dice que “El terrorismo y el Sinn Féin son dos extremos de la misma serpiente” (recordamos que la película se ambienta en 2017) o un personaje muestra estupor porque los terroristas encarcelados puedan estudiar en la universidad a distancia. Las intermitentes apariciones de Jackie Chan, con pocos minutos totales en pantalla, son inesperados oasis dentro de lo que se presenta como una película de acción y acaba actuando como una sátira bastante poco graciosa, muy lejos de la mordiente del Campbell de Al límite (2010).



nullEL EXTRANJERO (The foreigner)

Dirección: Martin Campbell.

Guion: David Marconi.

Intérpretes: Pierce Brosnan, Jackie Chan, Charlie Murphy, Katie Leung, Rory Fleck Byrne, Dermot Crowley, Shina Sihoko Nagai, Simon Kunz.

Género: acción. Reino Unido, 2017.

Duración: 114 minutos.

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