El vuelo hacia la madurez

Daniel Pérez Pamies


Desgarbada, sin maquillaje y con el pelo teñido de rojo. Así se presenta Christie Mcpherson (Saoirse Ronan), aunque ella insiste en que la llamen Lady Bird. Tiene diecisiete años, vive en la localidad californiana de Sacramento y estudia en un colegio privado católico. Frágil y nerviosa como un gorrión, pero también terca como una mula —capaz de saltar de un coche en marcha sin pensárselo dos veces si la conversación no va con ella—, Lady Bird únicamente planea hacer todo lo posible por ir a la universidad y volar lejos de casa. 

Si las elipsis de Boyhood concentraban magistralmente doce años de la vida de un niño en poco menos de tres horas de metraje, Lady Bird, respuesta en femenino de la coming of age de Linklater, plantea una narración acotada al último año de instituto a principios de los 2000, con el 11-S todavía presente, que hace precisamente del corte su seña de identidad. Como si la inquietud y la impaciencia de la joven protagonista se contagiaran a la sala de montaje, la narración discurre acelerada sin sacrificar a cambio ningún momento de pausa o intensidad dramática. 

Puede que sea la opera prima de Greta Gerwig en solitario, pero Lady Bird parece más bien la confirmación de una voz que ha conseguido asimilar de forma sobresaliente un cierto modelo de cine independiente o alternativo. En la puesta en escena está la frontalidad y la plasticidad características del cine de Wes Anderson. Y en su guion, con el personaje de Lady Bird -a quien Saoirse Ronan dota de una vitalidad y emotividad únicas-, encontramos a la que podría ser una heredera espiritual de esas mujeres descuidadas, torpes, enamoradizas, sin maldad y genuinamente inocentes a las que ya daba vida la propia Gerwig en Frances Ha (2012) o Mistress America (2015), ambas dirigidas por Noah Baumbach y co-escritas junto a la actriz. 

El mayor triunfo de Lady Bird, que arranca con una cita de Joan Didion, escritora también nacida en Sacramento, se encuentra en la capacidad de Gerwig para conectar con una generación representada en la obra de otras realizadoras contemporáneas como Lena Dunham. El primer gran amor (y el desamor), el trabajo, los conflictos familiares, las amistades que van y vienen… todo ello aparece con agilidad, honestidad y sentido del humor, en un relato que orbita en torno a las mujeres, y se sostiene por ellas, con mención especial a Laurie Metcalf, en el papel de madre. Cómo de alto será el vuelo, es un juicio que solo corresponde al tiempo. Por lo pronto, Gerwig ha encontrado en Saoirse Ronan un alter ego perfecto, y se ha convertido en la quinta mujer de la historia de la Academia en estar nominada al Óscar a mejor dirección.



LADY BIRD 

Dirección: Greta Gerwig.

Guion: Greta Gerwig.

Intérpretes: Saoirse Ronan, Laurie Metcalf, Lucas Hedges, John Karna, Beanie Feldstein,Tracy Letts, Timothée Chalamet.

Género: Comedia, drama. Estados Unidos, 2017.

Duración: 94 minutos.

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