Entrevista con el director de Elis


Los aficionados a la música brasileña popular del siglo XX lo saben: la cantante Elis Regina fue una de las indiscutibles protagonistas de la Edad de Oro que se inició en la década de los sesenta. Su impresionante voz sonaba con fuerza justo cuando la bossa nova era un estilo que se expandía fuera de Brasil y, al mismo tiempo, entraba en ebullición un magma que unía influencias tradicionales del país con otras de carácter foráneo. La figura de Elis representa muy bien la vastedad de estilos, fusiones e inquietudes musicales que definen un legado sonoro que, por su riqueza e intensidad artística, se considera uno de los más apasionantes dentro del panorama mundial del siglo pasado.

Sin asumir riesgos formales de ningún tipo, la cinta biográfica Elis lleva a la pantalla algunos de los hechos más relevantes en la trayectoria de la cantante, que murió trágicamente a los 37 años de edad en 1982, al mismo tiempo que se intentan resaltar las claves personales de una mujer temperamental que vivió con vehemencia hasta el final, durante una época muy turbulenta: la dictadura militar que sufrieron los brasileños entre 1964 y 1985. Esta es la ópera prima cinematográfica de Hugo Prata, veterano realizador que formó parte del equipo fundacional de la MTV-Brasil. Después de su estreno nacional, la película ha llamado la atención fuera de sus fronteras. Ha llegado a Estados Unidos, Francia, y ahora a España, como el título que encabeza la nueva edición de Novocine, el festival organizado por la Embajada de Brasil y la Fundación Cultural Hispano-Brasileña, con el objetivo de ofrecernos una cuidada selección de lo más representativo entre las producciones de cada año del país sudamericano. Durante su visita a Madrid el director confiesa a la Revista Insertos la sorpresa por la acogida que tiene Elis entre el público de todos los lugares donde la ha presentado: “Estaba concebida exclusivamente para el público brasileño, y jamás pensé que pudiera entenderse fuera”.

 

Hugo, ¿qué significaba Elis Regina para ti antes de comenzar el proyecto?

Cuando empecé a buscar un tema para mi primera película, yo quería una historia dramática, fuerte. He trabajado con música toda mi vida, haciendo videoclips, documentales, deuvedés de conciertos. La música es mi pasión. Crecí escuchando a Elis junto a mi madre y mi padre. Y como, además, quería contar algo que tuviera relación con la historia reciente de Brasil y que pudiera enseñársela a las nuevas generaciones, Elis reunía todos los requisitos. Un personaje importante, con canciones y la época de la dictadura militar.

Una vez que decides contar su vida, el siguiente reto es la documentación. No sé si los coguionistas y tú habéis leído algún texto concreto, es decir, si existe alguna bibliografía, canónica o no, que haga un repaso completo e intensivo a su vida.

Fue un gran proceso de documentación. Cuando empezamos sólo existía una biografía muy conocida, pero que no es muy específica. Investigamos en periódicos y en YouTube, porque la televisión documentó su carrera y ahora es muy fácil encontrar los vídeos. Hablamos con mucha gente que vivió con Elis. Es decir, hubo un gran número de fuentes.

¿Contactasteis también con la familia?

Hablé con sus tres hijos. Fueron fantásticos. Pedí los derechos y nos los dieron, aparte de total libertad. No nos exigieron nada y nos dejaron hacer lo que quisiéramos. Y esa libertad fue fundamental.

A partir de ahí, ¿cómo fue el proceso de escritura?

Fantástico. Hacer el guion fue sin duda la parte más difícil, porque había que condensar todos los años de una vida. En dos horas no cabe nada y eso es frustrante. Nuestra intención era mostrar un arco dramático que al púbico le sirviera para entender por qué una mujer tan fuerte y con tanto éxito llegó a ser tan frágil y tuvo un final tan dramático. Por eso nos interesaba lo que había detrás del mito, una mujer normal con problemas con su padre, sus parejas, sus hijos y sus miedos. Y con la industria discográfica, el machismo, el régimen militar. Eran sus fantasmas lo que nos interesaba. Contar eso era nuestro desafío.

Hugo Prata durante su visita a Madrid / Novocine

Asistimos a una especie de boom mundial de cine biográfico. En general, la mayoría de los cineastas elige una vía narrativa demasiado convencional y sólo unos pocos, por el contrario, otra más arriesgada. Además, ya existen varias películas sobre la vida de mitos femeninos de la canción, alguna extraordinaria, como la chilena Violeta se fue a los cielos, sobre la figura de Violeta Parra. ¿Cómo llegasteis, pues, a una articulación definitoria de vuestra película biográfica? Supongo que debías tomar una serie de decisiones previas que lo condicionaban todo.

Sin duda. Fue un proceso largo. Cuando empecé a concebir la película, pensé escribir sólo sobre Elis & Tom, el disco fundamental que hizo con Tom Jobim. Después pensé que Elis merecía una atención más extensa. Y me interesó el hecho de que ella llegara a Río el mismo día del golpe militar y que muriera poco antes de que la dictadura acabara. Es decir, prácticamente toda una historia vivida bajo ese periodo. Todas sus canciones se sometieron a la censura, para hacernos una idea.

En la obligación extrema de seleccionar sólo un puñado de hechos entre una buena cantidad de ellos, ¿has lamentado especialmente dejar fuera algún episodio significativo de su vida?

Claro. Creo que el que más lamenté dejar fuera fue el disco Elis & Tom. Y estuvo en el guión hasta justo antes de empezar a rodar.

Dentro de las pautas que explican tu historia, haces hincapié en sus dos relaciones, con Ronaldo Boscoli y Cesar Camargo Mariano.

Bueno, ella tuvo muchos amantes. Estos dos son los padres de sus hijos. Y Cesar fue su gran compañero musical.

Otra pauta fundamental en la construcción del relato es la evolución musical de Elis.

Cambió de estilo muchas veces. Esa es una de sus características más importantes. Nunca estaba contenta. Hizo samba, rock, música folk y MPB [Música Popular Brasileña]. Y eso cambiaba su personalidad. Por ejemplo, como vemos, no le gustaba nada la guitarra eléctrica, pero la utiliza después de escuchar a Gal Costa. Los cambios son muy ricos para la dramaturgia de la película.

La dictadura aparece a lo largo de Elis como una especie de fondo secundario continuo, aunque sí la pones de relieve en dos escenas, concentrando ahí toda la cuestión política. Un interrogatorio muy intimidante con la finalidad de que ella actúe…

Una invitación (Dice en tono irónico).

… en los Juegos Olímpicos militares y un fragmento de ese concierto. Y después explicas cómo fue visto por una parte importante de la población a partir de la viñeta crítica que publicó el humorista gráfico Henfil.

Sí, en O Pasquim. Era una publicación satírica muy importante, muy de izquierdas y crítica con el gobierno. Henfil fue muy agresivo con Elis. Dijo que era una vergüenza que ella accediera a actuar para los militares mientras en el país se torturaba a la gente o se la llevaba presa, había personas exiliadas y también algunas desaparecidas. Ella y otros, como Roberto Carlos, fueron “invitados” a cantar en actos como estos. Fue uno de los peores momentos de Elis. Y la motivó a grabar O Bêbado e A Equilibrista, una canción que se convirtió en el himno del fin de la dictadura. De alguna manera, con esta canción saldó su deuda con la izquierda.

Una escena de Elis

Cuentas su muerte de una manera concreta, pero tengo entendido que, en un principio, las circunstancias no estuvieron claras e incluso se comentó la posible intervención de la mano del régimen.

Pero no fue así. Esa historia nació porque la autopsia se hizo pública tarde, dos días después del funeral. En aquel momento nadie sabía que ella se drogaba. Mira el caso de Amy Winehouse. Cuando Amy murió todo el mundo dijo: ¡Lo ves! Con Elis no fue así. A ella no le gustaba consumir ni que nadie de su equipo lo hiciera. Ella era muy intensa y empezó a tomar drogas sólo nueve meses antes de morir. Mi visión es que no murió a causa de ellas, sino a causa de la tristeza, el cansancio y su propia fragilidad. La confusión [acerca de su muerte] también vino porque el médico forense que se encargó de la autopsia se ocupaba normalmente de hacerla también a muchas personas torturadas en Brasil.

Aparte de las cuestiones estrictamente biográficas, parece obvio que todas las decisiones que has tomado respecto a la música constituyen otro elemento fundamental que define tu largometraje. Supongo que la principal de todas era si utilizarías o no la voz original de Elis.

Siempre supe que usaría su voz. Porque no hay otra igual. Jamás habría encontrado una actriz que cantase como ella. Y lo que a mí me interesaba era que la elegida al menos llevase bien la carga dramática y tuviera la fuerte presencia de la cantante. Pero la voz es imposible reproducirla. Tampoco los arreglos. No volverá jamás esa época, como no volverá Ella Fitzgerald, Billy Holliday, Nina Simone, Édith Piaf. Fíjate en Marion Cotillard. Es una actriz tremenda y ganó un Óscar, pero la voz era la de Piaf.

Enhorabuena por el cuidadísimo playback. Debió de costaros mucho trabajo.

Mucho. Andréia Horta es una actriz muy trabajadora. Tenía un instructor para enseñarla a cantar como Ellis, con toda su fuerza. Tardó tres meses en aprender. En el rodaje ella cantaba hasta quedarse ronca.

¿Cómo ha acogido la película el público joven?

Elis sigue siendo muy famosa en Brasil. Estoy contento porque una de las intenciones era llevar la historia a los jóvenes. Les ha gustado mucho. Todos tienen en casa alguna historia relacionada con Elis. Que si a la madre le gustaba, que si el padre iba a sus conciertos…

¿Continuarás mostrando la pasión por la música dentro de tu carrera cinematográfica?

Continuaré, aunque mi próxima película no tratará sobre una cantante. También será biopic, una historia sobre una mujer libre y fuerte que vivió en los setenta y murió asesinada a manos de su novio a causa de los celos.

¿Cómo ves vuestro cine dentro del contexto actual de Brasil? Ahora la situación también es muy complicada ¿Qué relación tenéis los cineastas con la realidad?

Es una contradicción. Vivimos un periodo en el que la economía va mal y la política es muy difícil. Sin embargo, el cine vive un buen momento, porque hace cinco años se empezó a invertir en él y a formar a la gente. El año pasado, por ejemplo, estrenamos ciento y pico películas. Vivimos un apogeo. Hablaba Freud sobre la sublimación y los efectos positivos en el arte. Es lo mismo que sucedió con Elis por aquel entonces. Bajo presión se produce más.


Andréia Horta en Elis

Agradecimientos a Hugo Prata y a Lorena Álvarez de Sotomayor Parrés


 

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