Matar a un árabe


«Puedo darme la vuelta o puedo disparar mi arma (…) Escoja lo que escoja, significará lo mismo: absolutamente nada», cantaban The Cure en su primer sencillo, Killing an arab, letra de Robert Smith inspirada en la novela El extranjero (Albert Camus, 1942). No es The Cure quien pone la música a la película The sun, the sun blinded me, relectura polaca del libro de Camus, pero sí otra banda de postpunk oriunda de allí, Siekiera: «Te cortan la cabeza, ponen carne negra en el menú, pero aún rezan a la Virgen». El cambio ayuda a definir el tipo de adaptación que los directores Anka y Wilhelm Sasnal han intentado plantear, trasladando las inquietudes del pensador argelino en plena Segunda Guerra Mundial a la preocupante actualidad de una Polonia devorada en el siglo XXI por la extrema derecha nacionalista y católica.

Manteniendo la premisa original (un hombre vacío de emociones y desapegado del mundo exterior comete un crimen racial, tras habérsele visto actuar fríamente en el funeral de su madre), el matrimonio Sasnal ofrece en The sun… un demoledor diagnóstico de la situación en su país y en el continente. Una breve conversación fuera de campo sobre los huidos de Siria contextualiza el mundo en el que se encuentra este nuevo Meursault, rebautizado como Rafal. Y el célebre momento del asesinato adquiere tanto sentido en este nuevo marco que es fácil imaginarlo como, muy probablemente, lo que impulsó a los realizadores a hacer la película: en plena crisis de refugiados, a nadie se le escapa el enorme poderío semiótico que cobra aquí la muerte en la playa de El extranjero. Antes de acabar con su vida, Rafal divisa a su futura víctima tendida bocabajo en la orilla, recordando automáticamente a la foto del niño que hace dos veranos sobrecogió y avergonzó a Europa.

Los Masnal no han facturado una película sencilla, ni por lo que cuenta ni por algunas de sus raras soluciones. El momento onírico previo al homicidio (posible proyección de lo que Rafal cree que ocurrirá si no mata al hombre), el epílogo con la banda ensayando El tamborilero (¿crónica de otro éxodo?) o las desconcertantes miradas del protagonista a cámara obligan al espectador a mantenerse muy despierto ante una película desafiante y abierta al debate. Se podría reprochar a la nueva versión que el protagonista parezca un psicópata más a las claras que su discreto homólogo literario, pero la secuencia del juicio no pierde por ello un ápice de fuerza: Rafal/Marsault es un espejo de su sociedad y el único delito que comete es no disimular, como dicta el decoro, su falta de escrúpulos.


10


thesun

 

THE SUN, THE SUN BLINDED ME (Slonce, to slonce mnie oslepilo)

Dirección y guion: Anka y Wilhelm Sasnal.

Intérpretes: Rafal Mackowiak, Edet Bassey, Malgorzata Zawadzka, Pawel Binkowski.

Género: drama. Polonia, 2016.

Duración: 71 minutos.

 


 

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